Las imágenes generadas con inteligencia artificial resolvieron un problema viejo de los negocios pequeños: no tenían fotos propias y terminaban usando el mismo banco de imágenes que todo el mundo. Hoy puedes tener visuales a medida, pero con una condición: que no se note que son de plantilla.
Dónde sí conviene usar IA
- Fondos y texturas de secciones, donde la imagen acompaña y no protagoniza.
- Ilustraciones de concepto para explicar un proceso o un beneficio.
- Banners para redes y campañas, donde necesitas muchas piezas del mismo estilo.
- Videos cortos de apoyo: animaciones sencillas para el Hero o para un anuncio.
Dónde no debes usarla
Nunca sustituyas con IA lo que el cliente necesita comprobar: tu equipo, tu local, tus trabajos terminados, tus productos y los rostros de personas reales. Una foto inventada de un “cliente feliz” se detecta y destruye la confianza que la web intenta construir. En odontología, medicina o derecho eso es especialmente delicado: ahí la prueba visual es parte del servicio.
Cuatro reglas para que no se vea genérico
- Una sola paleta. Que todas las piezas usen los colores de tu marca, no los que la IA eligió por defecto.
- Mismo formato. Define un recorte (por ejemplo 4:3) y respeta ese tamaño en todas las imágenes de una sección.
- Contexto local. Pide escenarios que se parezcan a tu realidad, no a una oficina genérica de otro país.
- Mezcla. Combina una o dos imágenes reales con las generadas; el conjunto gana credibilidad.
No olvides el peso y el texto alternativo
Las imágenes generadas suelen venir muy pesadas. Convíertelas a WebP, ajusta el tamaño al que realmente se muestra y escribe un texto alternativo que describa la escena. Eso mejora la velocidad y ayuda a que Google entienda tu página.
En cada web que entregamos incluimos el diseño de logo, las imágenes y videos con IA y los banners. Escríbenos por WhatsApp si quieres ver ejemplos aplicados a tu rubro.

